Invierno: el tiempo de contemplación y renovación
- Georgina Schravesande Gutierrez
- 8 dic 2025
- 3 Min. de lectura
El invierno siempre llega con un llamado particular: bajar el ritmo, entrar, escuchar lo que se mueve adentro.Las plantas lo saben. La tierra también. Y nuestro cuerpo—si lo dejamos—se acomoda de manera natural a este cambio de estación.
🍂 En KUX-AL entendemos cada estación como un ciclo vivo que atraviesa todas las dimensiones de nuestra vida. Por eso, al hablar del invierno, no nos quedamos solo con lo que pasa en la naturaleza: también miramos cómo se refleja en nuestra energía, en el huerto que cultivamos, en la cocina que compartimos y en los rituales que nos sostienen. Cada área es un espejo distinto de la misma transformación, y juntas nos ofrecen un mapa para habitar la temporada con conciencia. Sigue leyendo para descubrir cómo puedes habitar el invierno en cada una de estas áreas y dejar que la estación te guíe en tus propios procesos.

🌬️ La energía del invierno
En muchas tradiciones, el invierno es una temporada de energía Tierra: raíz, reposo, sostén.Es momento de conservar fuerza, ordenar lo interno y fortalecer la base desde donde brotará la vida en primavera. La quietud se vuelve maestra.
🌲 La naturaleza en esta época
Aunque todo parezca más lento, la vida sigue trabajando por dentro.Los árboles retraen su energía hacia las raíces, el suelo transforma materia orgánica que será alimento futuro, y muchas plantas consolidan su estructura interna antes de brotar de nuevo.La pausa es parte del ciclo.
🥣 1. En la cocina: alimentar el calor interno
En invierno, nuestro cuerpo agradece alimentos tibios, húmedos y fáciles de digerir.
Ingredientes y hierbas que ayudan:
Jengibre, canela, clavo, nuez moscada → calientan y activan circulación.
Caldos y cocciones lentas → sostienen y humedecen.
Cítricos de temporada → aportan claridad y vitamina C.
Raíces y tubérculos → anclan y fortalecen energía Tierra.
Hierbas digestivas: hinojo, anís estrella, menta, hierbabuena y romero → alivian inflamación y apoyan digestión.
🌱 2. En el huerto: sí puedes sembrar en invierno (sobre todo sin nieve)
El invierno no detiene al huerto: solo cambia su ritmo. En regiones sin nieve puedes sembrar mucho, cuidando de proteger tus plantas de heladas ligeras.
Qué sembrar:
Brássicas, habas y chícharos, rábanos y nabos, ajo, cebolla y hojas verdes resistentes.
Cómo proteger:
Acolchado, riego matutino, y cubrir con manta térmica cuando bajan las temperaturas.
¿Y la poda de frutales?
En invierno se podan los frutales de hoja caduca, aprovechando su periodo de reposo para fortalecer la brotación de primavera. Los cítricos, en cambio, NO se podan en invierno: hazlo hasta que hayan dejado de producir fruta y antes de que empiecen a florear.
✨ 3. En tus rituales: el arte de quedarse contigo
El invierno pide presencia más que actividad.
Prácticas suaves para esta temporada:
Infusiones calientes como pausa consciente.
Vapores herbales para abrir la respiración.
Baños tibios con plantas.
Un altar invernal con semillas, velas y elementos tierra.
Escritura para cerrar, ordenar y clarificar.
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💬 Cuéntame en los comentarios: ¿qué es lo que más disfrutas del invierno?




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